El
cliente se beneficia de las economías de escala con que trabajan
las compañías de renting, que le son trasladadas íntegramente con
lo que alcanza mejores precios y servicio.
Seguridad
a la hora de presupuestar a largo plazo el gasto del vehículo o
flota, sin posibilidad de imprevistos.
Ventajas
fiscales.
Mejora
el balance de la empresa al no incidir en su ratio de endeudamiento.
Libera
capital.
Ahorro
de tiempo en las tareas administrativas y de gestión de los vehículos.
Libera
recursos técnicos y humanos que pueden destinarse por completo a
las actividades propias de la empresa.
Permite
una perfecta adaptación de la flota a las necesidades cambiantes
del mercado.
Mejora
la seguridad vial al facilitar el uso de vehículos nuevos e incluir
en el contrato todas las revisiones recomendadas por los
fabricantes.
Incide
positivamente en la imagen de empresa.
Optimiza
el control y la gestión de los vehículos de empresa.